Descubra el nuevo Master Ultra Thin Perpetual: prodigio de la delgadez

08/03/2013

  • Master Ultra Thin Perpetual 2013

Jaeger-LeCoultre presenta su primer reloj automático extraplano con calendario perpetuo. La caja del Master Ultra Thin Perpetual tiene un grosor de sólo 9,2 milímetros. Una nueva proeza que alberga el calibre 868, el movimiento automático extraplano con calendario perpetuo de la Manufactura.
Los relojeros y diseñadores de la Manufactura reunieron esfuerzos para diseñar un mecanismo de extrema finura dotado de un calendario perpetuo completo y presenta todas las indicaciones en una esfera con la elegancia minimalista característica de la colección a la vez que ofrece una legibilidad perfecta.

Pureza estética y mecánica de Alta Relojería
La disposición de las indicaciones es clara y evidente, y no deja lugar para confusiones. Además de las agujas de las horas y los minutos y el segundero centrales, incluye tres contadores para las indicaciones del calendario perpetuo: uno a las 9 para el día de la semana, uno a las 3 para el calendario y uno a las 6 para el mes. La emblemática firma Jaeger-LeCoultre destaca bajo la indicación de las fases de la luna.
Este nuevo modelo se presenta en tres versiones que se diferencian por el material o el color de la caja: la primera tiene caja de oro rosa de 18 quilates y esfera cáscara de huevo; la versión de oro blanco de 18 quilates luce una esfera graneada plateada; y el modelo de acero, disponible exclusivamente en las Boutiques Jaeger-LeCoultre, está dotado de una esfera plateada soleada.
Cualquiera que sea su color, la caja de un confortable diámetro de 39 mm será inspeccionada de perfil por los amantes y coleccionistas.

Un reloj automático - perpetuo
El corrector, de utilización particularmente sencilla, situado en el flanco de la caja permite efectuar todas las correcciones de las indicaciones: una presión hace que el calendario avance un día y los cambios adicionales para que el reloj permanezca ajustado con respecto al calendario se llevan a cabo automáticamente. El mecanismo relojero ha sido tan perfeccionado, que toma en cuenta la duración de los meses de 28, 30 y 31 días. Cada cuatro, indicará naturalmente el 29 de febrero de los años bisiestos. No necesitará ningún ajuste manual hasta el 1 de marzo de 2100, puesto que los años seculares que no son divisibles por 4 son la excepción del ciclo de cuatro años bisiestos. La indicación de las fases de la luna, por su parte, reproduce a la perfección las edades de nuestro satélite en el transcurso de los próximos 122 años.
Finalmente, en la parte superior de la esfera, una ventanilla rectangular, que luce el mismo color que el fondo, se viste de rojo a medida que avanza la noche. Gracia a esta indicación, el propietario del reloj sabe en qué momento debe abstenerse de efectuar cualquier ajuste para no dañar los rodajes que funcionan para realizar el cambio de las indicaciones exactamente a medianoche.

Movimientos mecánicos extraplanos y calendarios perpetuos de Jaeger-LeCoultre
A comienzos del siglo XX, Jacques-David LeCoultre aceptó el desafío que lanzó el industrial francés Edmond Jaeger a los relojeros suizos: desarrollar la producción de relojes extraplanos. El encuentro entre los dos hombres marcó el inicio de una fructuosa colaboración que se concretizaría más adelante con la asociación de los dos nombres para la posteridad. En 1907, presentaron el calibre 145 para reloj de bolsillo adaptado a las exigencias de discreción y refinamiento de los creadores parisinos. Con su increíble delgadez, 1,38 mm de grosor, fue reconocido como el movimiento relojero más plano del mundo, un récord que conserva en su categoría en la actualidad. Este calibre, fabricado durante medio siglo, representa los orígenes de la tradición de relojes extraplanos de Alta Relojería que continúa perpetuando Jaeger-LeCoultre.

La complicación de un calendario perpetuo tampoco es algo nuevo en la historia de Jaeger-LeCoultre. Unas décadas antes de la aparición de los calibres extraplanos que le permitirían acceder al universo del lujo y la elegancia, la Manufactura ya fabricaba relojes de bolsillo dotados de complicaciones que incluían un calendario perpetuo.