Master minute repeater Antoine LeCoultre

2005

Con el fin de crear un sonido diáfano e inédito, la Manufactura desarrolla un timbre elaborado en un material secreto y lo fija en el cristal de zafiro que protege la esfera. Cuando los martillos golpean los timbres, las vibraciones se transmiten directamente al cristal, produciendo un sonido puro y cristalino. Fiel a la tradición del siglo XIX, el calibre de alpaca tiene un puente tres-cuartos de platino, decorado con el motivo “Côtes soleillées” exclusivo de Jaeger-LeCoultre. Los dos barriletes garantizan una autonomía de 15 días a esta obra maestra limitada a 200 piezas en homenaje al fundador de la Manufactura.