Grandes complicaciones

1895

Desde mediados de la década de 1890, la Manufactura LeCoultre & Cie crea calibres destinados a relojes con grandes complicaciones, una designación reservada a los relojes dotados de al menos tres complicaciones clásicas: repetición de minutos, cronógrafo, calendario perpetuo, etc. Desde entonces, Jaeger-LeCoultre perpetúa la gran tradición de los relojes ultracomplicados que le ha valido el sobrenombre de «la Roma de las grandes complicaciones» en el Valle de Joux.