Grande Reverso Ultra Thin 1948 Elegancia atemporal

12/05/2014

El Reverso es un reloj de culto que seduce tanto a las mujeres como a los hombres y desde 1931 jamás ha cesado de revelar sus más espléndidas facetas. Conjugando a la perfección elegancia y deporte, el Reverso se ha convertido en un gran clásico del movimiento cultural Art Déco, el que encarna a través de su propia esencia: refinamiento, saber hacer artístico y pureza estética. El Reverso supera su función de guardatiempos, ya que desde su creación siempre ha desempeñado el papel de centinela de los más preciosos recuerdos.

Con su caja de acero inoxidable, el Grande Reverso Ultra Thin 1948 reaviva el espíritu de una era pasada. Contrariamente a muchas creaciones enaltecidas en el período de preguerra, que hoy pertenecen al pasado, el reloj reversible celebró su decimoséptimo año de vida en 1948 y hoy es más moderno que nunca. La caja provista de molduras emblemáticas exhala la frescura del acero y luce, desde su nacimiento, características que se volverán atemporales. Sus agujas y sus índices de intenso color azul indican desde entonces las aspiraciones de una época ávida de resurgimiento.

En 2014, la Manufactura Jaeger-LeCoultre rinde homenaje al reloj que anunció los “Fabulous fifties”. Creado en una época en la que todos los esfuerzos estaban concentrados en el progreso técnico y la precisión de los relojes no cesaba de crecer, el Reverso, caracterizado por su extraordinaria alianza entre estetismo y proeza técnica, no habría podido ver la luz en ningún otro lugar si no en los talleres de Jaeger-LeCoultre, la referencia mundial de la relojería. En 1948, tal y como en 2014, los diseñadores de la Manufactura velaron para que la mención “Fabricado en Suiza” aparezca sobre la esfera, debajo de la firma Jaeger-LeCoultre.

El Gran Reverso Ultra Thin 1948 se presenta en muy cómodas dimensiones, destacadas por una sorprendente delgadez que ilustra el saber hacer de la Manufactura Jaeger-LeCoultre. Los conocedores lo saben perfectamente: su fondo presenta una generosa superficie que está destinada a satisfacer los deseos de personalización expresados por su propietario. Gracias a esta superficie de unos pocos centímetros cuadrados, el Reverso se ha convertido en una obra de arte relojera, así como en un objeto que se transmite, se comparte y que atesora una gran emoción.

No obstante, para apreciar plenamente la elegancia de este guardatiempos será necesario desprender las miradas de la esfera para contemplar el perfil. Esta creación, que gracias a su excepcional delgadez de 7,2 milímetros enlaza a la perfección la forma de la muñeca, integra los complejos componentes del mecanismo de giro de la caja así como un movimiento cuya altura no supera los 2,95 milímetros.

La resistencia y la fiabilidad del Calibre Jaeger-LeCoultre 822/2 revelan la pericia relojera de la Manufactura. Fruto de la investigación de Jaeger-LeCoultre, el Calibre 822/2, que palpita a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora, es célebre por su robustez y precisión. Sobre la esfera plateada, los índices aplicados y las agujas bastón facetadas destacan en cualquier circunstancia sobre el fondo claro para asegurar una óptima legibilidad. En la parte inferior, un segundero pequeño recuerda que el ritmo de la vida cotidiana no cesa de acelerar y que un guardatiempos se ha convertido en un accesorio indispensable de la vida moderna. En esta época en la que la puntualidad no es un lujo sino una necesidad, la fiabilidad de un mecanismo relojero constituye una de sus ventajas esenciales.

Precisión y fiabilidad, características que nunca han sido tan importantes como ahora, en nuestra época, representan dos valores a los que Jaeger-LeCoultre sigue consagrándose con pasión.

Propuesto con una pulsera de piel de aligátor dotada de una doble hebilla de hebijón de acero, el Grande Reverso Ultra Thin 1948 sólo estará disponible en las boutiques Jaeger-LeCoultre.