Atmos II

1936

La patente del Atmos II reemplaza el motor que funciona a base de mercurio de la primera generación de péndulos perpetuos por una cápsula llena de gas ultrasensible a las variaciones de temperatura: el cloruro de etileno, C2H5Cl. Esta técnica marca un hito en el desarrollo del célebre péndulo que vive del aire del tiempo y actualmente sigue siendo utilizada.