Patrimonio y Savoir-faire

  • Techniques de décoration des mécanismes | Métier horloger | Jaeger-LeCoultre
Cuna de la cultura ¿Qué es la Alta Relojería, si no es el arte de transformar pequeños trozos de metal en maravillas mecánicas? A pesar de ser prosaica, esta definición es reveladora: el valor de un guarda-tiempo reside principalmente en los numerosos savoir-faire que necesita su ejecución. La fabricación del Reverso más sencillo requiere 1.434 operaciones diferentes, de las cuales más del 90% exigen una extraordinaria destreza manual. ¡La elaboración de un áncora, pequeño componente que produce el tic-tac del reloj y debe resistir a 51 millones de golpes cada año, exige por lo menos 31 operaciones! ¡Y aunque el material del Calibre 101 sea el oro blanco, el valor del metal es mil veces inferior al del trabajo necesario para la manufactura de esta obra maestra! El tesoro más importante de Jaeger-LeCoultre es inmaterial. Está formado por la suma de conocimientos técnicos, de experiencias y de savoir-faire que comparten las más de 1.000 personas que trabajan bajo el techo de la Manufactura. Desde 1833, relojeros, artesanos, ingenieros, técnicos, artistas, mecánicos y demás especialistas reúnen su talento, su inteligencia manual y su creatividad para enriquecer y promover la cultura relojera suiza. Con el fin de perpetuar esta gran tradición, Jaeger-LeCoultre fomenta la transmisión de conocimientos. Su centro de formación y sus diferentes talleres reciben un gran número de aprendices de relojería y técnicos que desean perfeccionar sus conocimientos o aprender alguna especialización. Cada año, Jaeger-LeCoultre abre sus puertas a decenas de estudiantes de relojería para que realicen sus pasantías. La manufactura es a la vez escuela, conservatorio de oficios exclusivos, reserva de talentos y cuna de innovación; ofrece a las mentes más visionarias una extraordinaria serie de herramientas de diseño, control y fabricación para la realización de los proyectos más extravagantes, para descubrir oficios que habían desaparecido, como la pintura miniatura en esmalte, o para utilizar las tecnologías más recientes. Jaeger-LeCoultre se basa en su pasado para construir su futuro. Uno de los departamentos de la Manufactura se dedica exclusivamente al aumento, la conservación, el estudio y la difusión de conocimientos históricos. A través de su Galería del Patrimonio, de exposiciones itinerantes y de publicaciones, el departamento de Patrimonio tiene la misión de cultivar la identidad de una casa relojera que crea obras maestras que encierran una armoniosa combinación de savoir-faire y un poderoso símbolo cultural.