El tiempo es feminino

12/06/2012

Para realzar el paso del tiempo, Jaeger-LeCoultre ha unido su destino al de los oficios más extraordinarios desde 1833... De esta alianza perfecta entre Alta Joyería y Alta Relojería, surge una joya eterna, auténtica encarnación de la elegancia y la feminidad.

En el siglo XIX, los calibres de la Manufactura animan relojes colgantes, broches o brazaletes decorados por los mejores artesanos grabadores, esmaltadores y engastadores. Estas creaciones ofrecen a las mujeres la posibilidad de dominar el tiempo en una época en la que algunas pioneras gozan de un reconocimiento internacional.

En 1925, el Duoplan resuelve la oposición que siempre había existido entre belleza e inteligencia. El concepto Duoplan, revolucionario porque se basa en una estructura de dos niveles, ofrece a las mujeres la unión de la elegancia y la Alta Relojería. El Duoplan se convierte en un símbolo de feminidad.

El Calibre 101 de Jaeger-LeCoultre es el movimiento mecánico más pequeño desde hace 80 años. Este verdadero prodigio de la miniaturización ha animado los relojes más exclusivos, incluyendo el guardatiempos que lució la reina Isabel II de Inglaterra durante su coronación en 1953.

Creado en 1931, el Reverso femenino ha sido interpretado constantemente. En versión colgante, reloj de bolso, dotado de un brazalete "cordonnet", realzado por el resplandor de las piedras preciosas, o incluso dotado de dos esferas que se dan la espalda evocando el día y la noche, esta hermosa creación relojera de múltiples rostros ha conquistado a generaciones de mujeres refinadas, que aprecian la estética y la belleza interior.