Jaeger-LeCoultre abre la casa de Antoine

02/04/2013

Para conmemorar su 180 aniversario, Jaeger-LeCoultre abre un espacio único dedicado al encuentro y al hecho de poder compartir el conocimiento relojero.

Bautizada como la Casa de Antoine, en homenaje a Antoine LeCoultre, quien en 1833 creó su primer taller en una habitación de la granja familiar; este nuevo espacio, concebido y acondicionado con el espíritu de antaño, está destinado a recibir a los amigos de la Manufactura: coleccionistas, apasionados de relojes de excepción y “alumnos” de los cursos de iniciación a la relojería.

Para un coleccionista que viene a admirar el reloj gran complicación que un maestro relojero Jaeger-LeCoultre ensambla día tras día para él, para un apasionado que ha tenido la posibilidad de beneficiarse de un curso de iniciación impartido por un relojero de la Manufactura, qué puede ser más emocionante e inspirador que encontrarse en el corazón mismo de la historia de Jaeger-LeCoultre, en el Valle de Joux, exactamente en el lugar en el que todo empezó, allí donde hace 180 año fueron ideados, concebidos y producidos unos 1200 calibres distintos.

Este lugar exclusivo, situado bajo los techos e inundado por la claridad de la luz del Valle de Joux, tan preciosa para los relojeros, ha sido replanteado para convertirse en un lugar privilegiado de encuentro que destaca el apego de la Manufactura Jaeger-LeCoultre a las relaciones con los amantes de bella relojería.

Este lugar está colmado de historia y refleja la filosofía de la Manufactura, dedicada al conocimiento relojero, a la transmisión de los savoir-faire y al enriquecimiento de las técnicas y de los oficios más exclusivos e inauditos.

Todo empezó cuando Elie LeCoultre, el hijo de Antoine LeCoultre, decide reunir bajo un mismo techo los múltiples conocimientos relacionados con el reloj, mientras la relojería suiza aún estaba estructurada en pequeños talleres caseros. LeCoultre & Cie se convierte así en la primera Manufactura del Valle de Joux. Hoy, ella alberga más de 180 savoir-faire fundamentales para la concepción y producción integral de los guardatiempos más prestigiosos. En su continua búsqueda de la excelencia, apoyada por un espíritu de inventiva único, Jaeger-LeCoultre perpetúa así la tradición de las grandes complicaciones creadas en la Manufactura por una sucesión de creaciones extraordinarias e inventos únicos.

En una superficie de unos 200 m2, se tratará de técnica relojera. Los relojes con grandes complicaciones, obra maestra de complejidad a imagen del Master Grande Tradition Gyrotourbillon 3 Jubilee, encontrará allí los más hermosos estuches para ser desvelados ante las miradas de los coleccionistas más exigentes.

Doce bancos de trabajo están reservados para los cursos de iniciación y de formación relojera impartidos por un experto presto a responder todas las preguntas de los apasionados de la relojería.

Pero esencialmente, todo será cuestión de pasión, al igual que los fundadores, cuyos retratos presiden la entrada del salón, como cuidando de los visitantes con una mirada indulgente. Pues aquí, nos encontramos en la casa de Antoine LeCoultre. Al igual que en un chalet típico de la región, la madera procede de los bosques de abetos del Valle de Joux. No sólo los colores son suaves y elegantes, y los materiales son nobles y tradicionales, también presenta, como debe ser, una amplia chimenea… ya que se ha dado prioridad a la calidez y apacibilidad del ambiente. Esta no es ni más ni menos que la visión del lujo y el refinamiento según Jaeger-LeCoultre, expresada en la casa de Antoine.

Para la inauguración, el actor británico Clive Owen será uno de los primeros en impregnarse del ambiente único de este espacio relojero sin igual. Sin lugar a dudas el artista volverá un día para participar en las master classes que ofrece la Manufactura.

Al instalar la Casa de Antoine en el corazón mismo de la Manufactura, un lugar exclusivo e inaudito que ofrece un ambiente íntimo y refinado, Jaeger-LeCoultre ha añadido una nueva página a su historia.

Volcado en la inventiva, hoy más que nunca palpita el corazón vivo de la pasión en el seno de un universo de Alta Relojería. Un día como hoy en 1833, hace 180 años, Antoine inició una de las más hermosas sagas relojeras.