Jaeger-LeCoultre AMVOX2 Transponder

29/04/2014

  • AMVOX2

El nuevo reloj AMVOX2 Transponder es la alianza de una mecánica de alta gama con una ingeniosa electrónica. Ofrece lo mejor de dos mundos diametralmente opuestos y demuestra que ningún desafío es insuperable para la Manufactura Jaeger-LeCoultre.

Con el AMVOX2 Transponder, un híbrido de mecánica y electrónica, la Grande Maison del Valle de Joux presenta el nuevo resultado de su asociación con la marca de automóviles deportivos británica Aston Martin

Esta colaboración dio vida en 2006 a una innovación relojera vanguardista: en su primer cronógrafo AMVOX, Jaeger-LeCoultre puso a punto un mecanismo totalmente inédito para activar las funciones de puesta en marcha, parada y vuelta a cero del cronógrafo. En este guardatiempos los tradicionales pulsadores situados sobre el flanco de la caja fueron reemplazados por un gatillo situado a la izquierda que permite saber instantáneamente si el cristal del reloj está “activo” o no. En la posición “bloqueada”, está bloqueado en la posición central, neutra. En la posición “desbloqueada” se puede bascular hacia arriba o hacia abajo con respecto a un eje horizontal. Las funciones de puesta en marcha, de parada y de vuelta a cero del cronógrafo se activan haciendo pivotar el cristal del reloj hacia las 12 o hacia las 6 horas. Para poner en marcha el cronógrafo, basta con hacer bascular el cristal del reloj presionándolo a la altura de las 12 horas, y una nueva presión a las 12 permite pararlo y, por consiguiente, detener la medición en curso. En cuanto a la vuelta a cero de la aguja central de los segundos, así como de los contadores de 30 minutos y de 12 horas, esta se efectúa haciendo bascular el cristal del reloj mediante una presión a la altura de las 6 horas. ¡Todas estas manipulaciones se realizan de manera simple, ingeniosa e intuitiva! Nada, absolutamente nada, puede distraer al propietario de un AMVOX2 cuando desea activar su cronógrafo. 

La activación o arranque vertical que permite este óptimo confort de uso se basa en un mecanismo totalmente inédito. En el borde de la caja, bajo el cristal, un sistema de rótula aprovecha el efecto de palanca activado por la presión ejercida sobre el cristal, que pilota así las funciones del cronógrafo gracias a la transmisión de impulsiones precisas. Cada palanca que interviene en el proceso está montada sobre un rodamiento en miniatura de acero inoxidable dotado de siete esferas de solo 0,1 milímetros de diámetro.

El motor del cronógrafo AMVOX2 es el calibre 751E. Este, que cuenta con rueda de pilares y embrague vertical, concebido y producido por Jaeger-LeCoultre, dispone de una reserva de marcha de 65 horas y un escape de áncora suizo sin raqueta. El relojero ajusta las eventuales diferencias de funcionamiento del reloj mediante cuatro pequeños tornillos dispuestos sobre el aro del volante. Dichos tornillos le permiten repartir el peso de manera precisa para compensar rápidamente todo desequilibrio existente. Si extrapolamos, esta operación se puede comparar con el equilibrado de las ruedas de aluminio forjado de los neumáticos de competencia de un Aston Martin. El rotor que sirve al armado del calibre Jaeger-LeCoultre 751E está montado sobre un rodamiento de esferas de cerámica que no requiere ningún tipo de mantenimiento, lo que garantiza que los movimientos de la muñeca serán transformados permanentemente en energía nueva por el barrilete del AMVOX2.

La principal diferencia entre el guardatiempos versión 2014 y el modelo original de 2006 reside en su función abrir (open) y cerrar (close) a distancia las puertas de un Aston Martin. Para el nuevo AMVOX2 Transponder 2014, Jaeger-LeCoultre ha integrado dicha función en la caja del reloj, lo que permite a su propietario controlar las puertas de su Aston Martin gracias a la caja del reloj. Ciertamente algunos lectores recordarán que ya existían relojes AMVOX equipados con esta función. Efectivamente, la Manufactura ya había desarrollado el concepto para el AMVOX2 DBS Transponder, el AMVOX2 DB9 Transponder y el AMVOX2 Rapide Transponder. Cabe señalar, sin embargo, que ellos recibieron dichos nombres porque solo funcionaban con el Aston Martin DBS, DB9 o Rapide, y no como el nuevo AMVOX2 Transponder, que funciona con todos los modelos actuales de Aston Martin.

Los propietarios de un AMVOX2 Transponder pueden utilizarlo para cerrar y abrir su Aston Martin a distancia o para encontrarlo fácilmente encendiendo los faros. Con este nuevo modelo, los conductores de Aston Martin pueden, de ahora en adelante, activar y programar dichas funciones para todos los modelos de la producción actual. Pero el reloj no reemplaza totalmente la llave del coche. En efecto, aunque la apertura y el cierre pueden ser activados mediante el reloj Jaeger-LeCoultre, para emplear la función Keyless Access, que permite arrancar y parar el motor, la llave de contacto del auto sigue siendo indispensable. Un detalle merece una particular atención: la apertura del Aston Martin, que se lleva a cabo acariciando simplemente el cristal de zafiro del reloj, ofrece la misma sensación que cuando el conductor arranca el motor con el botón “start/stop”. En efecto, en ambos casos presiona una superficie redonda de cristal de zafiro.

Esta interacción perfecta entre el reloj y el coche se efectúa gracias a un microemisor integrado en el doble fondo de la caja del AMVOX2. La antena del sistema, posicionada directamente bajo el cristal del reloj, es bien visible. Esta ha sido meticulosamente colocada por evaporación térmica entre las 8 y las 4 horas para permitir una comunicación óptima con el Aston Martin con un bajo consumo de energía, lo que ayuda a economizar la pila. Los diseñadores de Jaeger-LeCoultre aprovecharon para convertir esta coacción técnica en un elemento decorativo del guardatiempos. Dos captadores, elegantes y discretos a la vez, marcados con la inscripción “open” y “close”, fueron depositados igualmente por evaporación térmica bajo el cristal del reloj; basta con tocarlos suavemente para abrir y cerrar el Aston Martin y activar los faros.

Para el AMVOX2 Transponder 2014, Jaeger-LeCoultre ha perfeccionado nuevamente el concepto inicial, que consistía en fabricar un cronógrafo de fácil utilización para los ambiciosos conductores de coches deportivos. El guardatiempos conservó el arranque vertical para la marcha, parada y vuelta a cero mediante el cristal del reloj; el ingenioso mecanismo que la Grande Maison del Valle de Joux ha integrado bajo la esfera para permitir este arranque y el aspecto incomparable de un cronógrafo sin pulsador de puesta en marcha y de parada sobre el flanco derecho de la caja. En cambio, la microelectrónica albergada en el doble fondo de la caja del AMVOX y la antena colocada por evaporación térmica sobre el cristal del reloj, que actúan conjuntamente para permitir la comunicación con el automóvil, han sido perfeccionadas aún más.

Pero este guardatiempos no sería totalmente un Jaeger-LeCoultre si no propusiera descubrir un detalle particular. Cuando el “corazón” del AMVOX2 Transponder, el Calibre 751E, está en marcha y emite su característico tictac, el logotipo da una vuelta completa en un minuto entorno a su eje, en una ventanilla situada a la altura de las 6 horas. Si este se detiene, eso quiere decir que el reloj también se ha parado.