Un coche eléctrico a disposición de los colaboradores de la Manufactura Jaeger-LeCoultre

14/10/2012

  • electric car

Desde su creación en 1833, la Manufactura Jaeger-LeCoultre, motor del crecimiento económico del Valle de Joux, simboliza el éxito de una empresa internacional implantada en un marco natural notable. Para minimizar el impacto medioambiental de sus actividades, la Grande Maison invierte en vehículos eléctricos.

El crecimiento general del número de colaboradores de la Manufactura – 1200 personas en 2012- ha implicado asumir responsabilidades ante la comunidad, en particular en el ámbito de la contaminación, de los perjuicios sonoros generados por el transporte. Tras haber instituido el transporte comunitario en bus y la incitación a la conducción compartida desde octubre 2007, Jaeger-LeCoultre confirma su compromiso con la protección medioambiental remplazando uno de sus coches de servicio por un coche eléctrico firmado por Jaeger-LeCoultre.

El coche eléctrico no sólo será usado por los servicios generales de la Manufactura sino también estará disponible varios días por semana con el fin de que los colaboradores puedan probar esta tecnología en plena expansión. Jaeger-LeCoultre también destina tres lugares de parqueo para los coches eléctricos de sus colaboradores. Estos tres lugares estarán equipados con una toma eléctrica para recargar los vehículos durante el día.

Esta iniciativa da una nueva perspectiva al proyecto global de movilidad menos perjudicial iniciada por la Manufactura hace varios años. Además de mejorar el impacto de la actividad de la Grande Maison en el medioambiente, intenta sensibilizar a los colaboradores con los vehículos eléctricos al tiempo que se facilita su uso.

La Manufactura Jaeger-LeCoultre alimentada en electricidad verde

En 2009, con la ampliación de la Manufactura, se ha dado una nueva dimensión al proyecto Making Time more Beautiful. Se instalaron paneles solares en el techo del nuevo edificio con el fin de abastecer la totalidad de sus necesidades de agua caliente y aproximadamente un tercio de su consumo en electricidad. Para los dos tercios restantes, la Manufactura ha privilegiado una fuente de electricidad ecológica local: se abastece en eco-energía hidráulica gracias a la sociedad Romande Energie. Esta energía verde se produce gracias al agua de los lagos y los ríos del Valle de Joux. La Manufactura Jaeger-LeCoultre ha recibido la certificación “Hydro-locale” marcando así su voluntad de destacar los potenciales regionales y las fuentes de energía limpia