El labrado y el enrollado

El labrado perfila los dientes, las ruedas y los piñones con una fresa que quita la materia superflua hasta obtener un perfil perfecto. La calidad excepcional de Jaeger-LeCoultre se debe a una serie de procesos perfeccionados a lo largo de la historia de la Casa. Entre ellos, el enrollado de los piñones y de los ejes del volante con el fin de mejorar el funcionamiento del reloj. Se trata de una operación manual que requiere de un gran savoir-faire, una destreza excepcional y una excelente vista. Es una tarea extremadamente delicada debido a las estrechas dimensiones y al espacio minúsculo en el que se trabaja.