Jaeger-LeCoultre Deep Sea Vintage Chronograph en homenaje a un reloj de leyenda.

12/01/2012

  • Jaeger-LeCoultre Deep Sea Vintage Chronograph
El Memovox Deep Sea no necesita presentación. Más que cualquier otro reloj, esta pieza de vanguardia ha escrito uno de los primeros capítulos del submarinismo. Desde la aparición de esta disciplina deportiva en el trascurso de los años 1950, Jaeger-LeCoultre ofreció a los primeros exploradores de los fondos oceánicos, tanto a quienes buceaban con objetivos científicos como a aquellos que lo hacían con sed de descubrimiento, un guardatiempos que iba más allá de sus exigencias. En las diversas ejecuciones que se sucedieron hasta principios de la década de 1970, el MemovoxDeep Sea figura entre las raras creaciones relojeras que han marcado esta tipología. Deseosa de ofrecer a un público de amantes y apasionados la posibilidad de enlazar en su muñeca uno de los símbolos de su inagotable inventiva, la Manufactura Jaeger-LeCoultre propone notables interpretaciones de este legendario reloj. El formidable éxito alcanzado por el modelo desvelado el año pasado incitó a la Grande Maison del Valle de Joux a continuar en este rumbo.

En 2012, sale a la luz un nuevo reloj hermético inspirado en el Memoxvox Deep Sea, el Jaeger- LeCoultre Deep Sea Vintage Chronograph.
De absoluta fidelidad histórica, sus líneas son testigo de su noble ascendente deportivo. Con su caja de 40,5 mm, posee todas las cualidades que aceleran el corazón de cada uno de los amantes de la Alta Relojería.
Un bisel fijo rodea la esfera clásica color negro, protegida por un cristal de plexiglás. Los índices y las agujas de los minutos y de las horas centrales presentan un revestimiento de Superluminova de un cálido color anaranjado que evoca sutilmente el revestimiento luminiscente del Memovox Deep Sea de 1959. Los intervalos temporales medidos por el cronógrafo con dos pulsadores están indicados por dos contadores para las horas y los minutos situados a las 9 y a las 3 horas, así como por el segundero central. El fondo de la caja de acero inoxidable se ornamenta con el motivo grabado que ya aparecía en la pieza histórica, en el que se representa a un hombre-rana rodeado de burbujas. La pulsera de color negro realizada en piel de becerro estampado es idéntica, desde todo punto de vista, al brazalete que completaba el modelo original.
Así como la caja del Jaeger-LeCoultre Deep Sea Vintage Chronograph se inspira en los códigos estéticos de una realización emblemática, este reloj animado por el Calibre Jaeger-LeCoultre 751 G de cuerda automática integra los últimos desarrollos de la investigación Jaeger-LeCoultre, tales como el gran volante de inercia variable o los rodamientos de esfera de cerámica cuyo funcionamiento a largo plazo se asegura en ausencia de lubricación. El desempeño, la resistencia y la fiabilidad de la mecánica Jaeger- LeCoultre han hecho sus pruebas en el transcurso de los años y se conjugan con las cualidades que realzan la legitimidad histórica de un reloj hermético hasta 100 metros. De este modo, la última creación de la Grande Maison del Valle de Joux hará palpitar más fuerte el corazón de los amantes de las piezas legendarias que deseen rendir homenaje a una larga tradición de innovación en las disciplinas más diversas, con el confort y la fiabilidad que ofrece la última generación de Calibres Jaeger-LeCoultre. Deep Sea – un reloj legendario
En los años 50 no había norma alguna que definiese los criterios a los que debían responder los relojes de buceo. Aún no se hablaba del bisel giratorio unidireccional, de la resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, ni de hermeticidad garantizada hasta 100 metros. En este ámbito todo estaba por hacer. Una simple evidencia requería que los índices y las agujas estuvieran dotados de un revestimiento luminiscente, algo que entonces se obtenía con el empleo del radio, para facilitar la lectura de las indicaciones en la penumbra, pero ninguna disposición legal protegía la definición “reloj de buceo”. No obstante, la ausencia de tal reglamentación implicaba numerosos peligros ya que para practicar esta actividad se requiere un guardatiempos absolutamente preciso y de excepcional fiabilidad. En efecto, en todo momento el buzo debía tener la seguridad de que sus tanques disponían de una reserva de oxígeno suficiente para las distintas paradas de descompresión que requiere la ascensión a la superficie. La legibilidad de las informaciones constituía, por consiguiente, una importancia crucial que el Memovox Deep Sea ya ofrecía en aquel entonces, por contar con una esfera de tal claridad que aún hoy responde a las más estrictas exigencias de los buzos. Sin embargo, como con relativa frecuencia los buzos pierden la noción del tiempo cuando evolucionan en el maravilloso corazón del mundo submarino, los relojeros de Jaeger-LeCoultre pensaron, ya en aquella época en la que los relojes de buceo daban sus primeros pasos, en dotar el Memovox Deep Sea con la función alarma, emblemática del Memovox. Los relojeros propusieron a los adeptos a este nuevo deporte una seguridad adicional mediante una alarma sonora suplementaria, cuya finalidad era indicarle al buzo que había llegado el momento de empezar su retorno progresivo a la superficie. Este signo de identidad y una prueba más de su extraordinaria fiabilidad marcó el triunfo del Memovox Deep Sea, y su edición original se agotó muy rápidamente. Desde entonces, muy pocos coleccionistas han tenido el privilegio de contemplar este legendario reloj. Sin embargo, motivados por su inquietud de no conservar sus realizaciones dentro de los muros de un museo y poner a disposición de los apasionados relojeros de hoy los innumerables inventos que jalonan su larga historia, atendió las solicitudes de los círculos de aficionados que reclamaban el renacimiento de este guardatiempos histórico. Así, en 2008 Jaeger-LeCoultre reveló una reedición del Memovox Polaris 1968. Este viaje a los orígenes continuó en 2011 con la reedición del mítico Memovox Deep Sea de 1959, el primer reloj de buceo equipado con alarma.
Hoy, esta creación interpreta con fuerza la estética del modelo histórico para transponerlo en un lenguaje formal contemporáneo, perfectamente acorde con las excepcionales prestaciones técnicas de su movimiento. Su lanzamiento el año pasado fue unánimemente acogido por los apasionados y amantes de relojes que han escrito un capítulo en la historia de la relojería y de la aventura humana.

Jaeger-LeCoultre Deep Sea Vintage Chronograph: características técnicas
Movimiento
• movimiento mecánico de carga automática, Calibre Jaeger-LeCoultre 751 G, producido, ensamblado y decorado a mano.
• 28.800 alternancias por hora
• 37 rubíes
• 5,72 mm de grosor
• 235 componentes
• 65 horas de reserva de marcha

Funciones
• horas, minutos, crono segundos, minutos y horas
• cronógrafo: contadores de las horas, minutos, segundero central

Esfera
• negra mate
• índices y agujas superluminova color “Tropic”

Caja
• acero
• diámetro 40,5 mm
• cristal de plexi
• hermeticidad: 10 bares

Pulsera
• piel negra con hebilla de hebijón de acero

Referencia:
• Q2068575