Pulido y decoración de las cajas

En este taller, se buscan las imperfecciones invisibles a simple vista con el fin de dar a la caja el brillo perfecto. Para responder a esta exigencia, el taller permanece en una semipenumbra que contrasta con la luz blanca focalizada en cada puesto de trabajo. El trabajo del pulidor permitirá alcanzar el grado de perfección que exige Jaeger-LeCoultre a los artículos llamados "pulido-espejo". El péndulo Atmos posee el mismo grado de acabado y es sometido igualmente a varios procedimientos como endulzamiento, diamantaje, pulido y barnizado.