Reverso Tribute to 1931

03/12/2010

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Una leyenda en movimiento, obras maestras relojeras en la cumbre del refinamiento

“Una leyenda en movimiento” Por Jérôme Lambert, CEO de Jaeger-LeCoultre La fuerza mágica de algunas leyendas proviene de su antigüedad. Inmortalizadas por el tiempo, definitivamente inmóviles, sólo se habla de ellas en pasado. Sin embargo, en ciertos casos, la magia es tal que se produce un extraño fenómeno: la leyenda vive, respira, se transforma y embellece, conservando su aura. Mucho tiempo atrás, en 1931, bajo un torbellino de polvo y el ruido de los cascos de los caballos, una idea vio la luz: un reloj cuya esfera podía protegerse contra los golpes, ofreciendo a las miradas un fondo grabado personalizado. 80 años después, el Reverso dejó de ser un icono relojero para convertirse en objeto de culto. El Reverso es tan único que a lo largo del tiempo ha logrado ser múltiple sin jamás haber perdido su espíritu. Llevar en la muñeca un Reverso de las colecciones actuales permite acceder al mundo exclusivo de la historia de la relojería, pero también, y sobre todo, al universo de la perfección técnica y del refinamiento estético. Cuando un puñado de hombres llenos de imaginación y de espíritu innovador idearon el Reverso, no sólo crearon una simple caja reversible: también inventaron una emoción que perdura desde hace 80 años, diseñando un reloj que aún hoy sorprende haciéndonos descubrir nuevas posibilidades. El Reverso destaca por su pasado, y aún más por su futuro… 1931, 2011: el éxito de un estilo clásico atemporal La historia de la creación del Reverso, que vio la luz en las Indias, cuando los jugadores de polo ingleses pidieron disponer de un reloj irrompible, es mucho más sorprendente de lo que podemos imaginar. En 2011, el Reverso vuelve a sorprender y a seducir, no sólo porque permanece fiel a su leyenda, sino también porque eleva cada vez más los límites de la creatividad. Al imaginar un reloj reversible cuya caja podía girar para proteger la esfera y exponer a los golpes sólo la cara posterior de metal, los inventores del Reverso sabían que habían encontrado una respuesta técnica eficaz al reto que se les había propuesto: “crear un reloj elegante, capaz de sobrevivir al juego de polo”. Pero sin duda ignoraban que su idea iba a desempeñar un papel más importante que el de un simple escudo protector. Este respaldo en acero o en oro que podía quedar expuesto al girar la caja, iba a escribir una nueva página en la historia de la relojería. Una página en blanco que haría del Reverso algo más que un simple reloj: un objeto de culto que al personalizarlo, el propietario tendría la posibilidad de convertir en un objeto único. ¿Quién fue el primero que tuvo la idea de grabar sus iniciales? ¿El escudo de su regimiento? ¿El emblema de su club? ¿Quién fue el primero que pidió que se le hiciera en esmalte el retrato de la mujer amada? ¿O de inscribir su número de la suerte? Gracias a esta superficie de 2 cm, aproximadamente, capaz de responder a los deseos de personalización, el Reverso se convirtió en un reloj-obra de arte y objeto de transmisión, de participación, de emoción. Nacido para la práctica de un deporte intenso, el Reverso se convirtió rápidamente en un símbolo de elegancia muy fácil de identificar a primera vista. A lo largo de las décadas, cuando sus dimensiones empezaron a cambiar –más pequeños para las versiones femeninas y más grandes para los masculinos a partir de los años 1990- su estilo inimitable permaneció inmutable, incluso cuando su caja rectangular se convirtió en cuadrada. Con una caja producida en acero y en todos los matices del oro, engastada o no con piedras preciosas, con esferas de distintos diseños y colores, y una variedad de pulseras, el Reverso, único y múltiple a la vez, ha resultado ser un terreno de expresión ideal en materia de creatividad y refinamiento. Novedad 2011: Grande Reverso Ultra Thin Tras 80 años celebrando el clasicismo, el nuevo Grande Reverso Ultra Thin se convierte en un revolucionario, el que no obstante juega la carta de la simplicidad extrema. El finísimo grosor del Calibre Jaeger-LeCoultre 822, ¡que apenas mide 2,94 mm!, ha permitido conferir a este Reverso una delgadez jamás alcanzada hasta el día de hoy. A pesar de que su caja con nuevas y generosas proporciones afirma una verdadera presencia en la muñeca, su finura hace que sea una pieza sumamente ligera y confortable gracias a su forma sutilmente torneada. Esfera pura con un guilloché vertical, dígitos arábigos sobrios, agujas finas azuladas, todos los códigos estéticos del Reverso se ven sublimados en esta versión ultraplana. Este nuevo reloj expresa la esencia misma de la personalidad del Reverso, unión de tradición y nobleza, alianza de estilo y elegancia. Dos modelos “Tribute to 1931” Porque este nuevo Reverso es el vínculo entre ayer y hoy, Jaeger-LeCoultre ha decidido dar vida a dos modelos Grande Reverso Ultra Thin Tribute to 1931, de acero y de oro rosa, cuya esfera negra o blanca con índices bastón y agujas espada se inspira directamente en el Reverso original. El espíritu de 1931 en las dimensiones actuales y el encanto del Art Déco de los primeros Reverso a la hora de hoy… Le esperamos en el SIHH (Salón Internacional de la Alta Relojería) del 17 al 21 de enero de 2011 para que descubra la más reciente Colección Jaeger-LeCoultre.