RESUMEN
EXCLUSIVIDAD: EL RELOJ PERPETUO DISEÑADO POR EL TALLER DE OFICIOS EXTRAORDINARIOS MÉTIERS RARES™
DISEÑO
EL TIEMPO CONVERTIDO EN ARTE
El reloj Atmos Régulateur Enamel Colibris combina precisión mecánica con maestría decorativa. Alojado en un gabinete de cristal transparente, su movimiento regulador, el calibre 582, está enmarcado por dos paneles decorados con un esmaltado Grand Feu. Una composición continua de colibríes y flores se despliega por todo el reloj, incluyendo la esfera de plata maciza, creando una escena inmersiva.
ESFERA REGULADORA BASADA EN LA PRECISIÓN
El reloj Atmos Régulateur Enamel Colibris adopta la disposición de regulador tradicionalmente usada en los relojes científicos de referencia. Al separar las horas de los minutos, esta disposición establece una jerarquía de lectura clara que mejora la precisión y la legibilidad. Con el indicador de los minutos como elemento central, la esfera refleja la tradicional búsqueda relojera de la medición exacta del tiempo.
UNA ESCENA ARTÍSTICA INMERSIVA
Presentada en un gabinete transparente, la composición se despliega de forma continua, desde un panel esmaltado, pasando por la esfera plateada, hasta el otro lado. Los colibríes y las flores envuelven el mecanismo en un paisaje continuo. El esmaltado Grand Feu y los sutiles detalles en paillonné enriquecen la escena, uniendo el saber hacer artístico con el movimiento perpetuo.
SABER HACER
230 HORAS DE OFICIOS EXTRAORDINARIOS MÉTIERS RARES™
El reloj Atmos Régulateur Enamel Colibris refleja el saber hacer excepcional cultivado en el taller de Oficios extraordinarios Métiers Rares™ de la Maison. El esmaltado Grand Feu confiere profundidad y luminosidad a la composición, mientras que el paillonné con pan de oro aporta sutiles puntos de luz que animan la superficie. Juntas, estas técnicas de larga tradición convierten el reloj en una auténtica obra de arte, donde la maestría decorativa realza la precisión del mecanismo que enmarca.
UNA ESCENA EN QUINCE CAPAS DE ESMALTADO
La medida de los paneles esmaltados del Atmos Régulateur Enamel Colibris, de 196 mm x 105,2 mm, constituye un desafío técnico significativo. Ejecutada en una base de acero inoxidable para aumentar su resistencia, la superficie se somete a 45 cocciones a temperaturas de más de 800 °C. Para estabilizar la tensión, en primer lugar, se aplica una capa de contraesmalte. A continuación, se procede con un esmaltado en seco para lograr una profundidad de color uniforme. Cada cocción requiere un proceso de enfriamiento y aplanado perfecto, ya que cualquier imperfección podría comprometer toda la composición.
ILUMINANDO EL TIEMPO EN ORO
Los índices de las horas y los minutos se crean mediante la técnica de paillonné, que consiste en cortar fragmentos de pan de oro de 24 quilates (999/1000), colocarlos con absoluta precisión y sellarlos bajo capas de esmaltado traslúcido. Cada elemento requiere varias cocciones para fundirse perfectamente con la superficie. Este meticuloso proceso exige un control excepcional para garantizar que el oro conserve su brillo y se integre perfectamente con la estructura del esmaltado.
CALIBRE
EL RELOJ QUE SE ALIMENTA DE AIRE
El mecanismo del Atmos se impulsa mediante mínimas variaciones de la temperatura, por lo que no requiere cuerda ni alimentación externa. Una cápsula de gas herméticamente sellada se expande y se contrae, transmitiendo este movimiento para dar cuerda al muelle real con una eficiencia máxima. Un cambio de tan solo 1 °C puede proporcionar unas 48 horas de funcionamiento. Su consumo es tan bajo que 60 millones de relojes Atmos consumen la misma energía que una sola bombilla de 15 W.
MOVIMIENTO REGULADOR PERPETUO: CALIBRE 582
El calibre 582 de Jaeger-LeCoultre está totalmente diseñado y producido en el taller Atmos. Con una disposición usada históricamente en relojes de precisión de referencia, su esfera reguladora separa las horas y los minutos para ofrecer una legibilidad excepcional. La arquitectura está organizada en círculos concéntricos, con un disco de 24 horas suspendido y estabilizado por tres rodillos guía esqueletados organizados en forma de pirámide. El indicador de fases lunares completa la esfera, con una precisión de apenas un día de desfase cada 3821 años.