Un calibre automático con tourbillon y repetidor de minutos de 5 mm de grosor
MASTER HYBRIS MECHANICA ULTRA THIN MINUTE REPEATER TOURBILLON
Mundialmente aclamado, no solo por su ambición técnica, sino, además, por su pureza estética, el reloj Master Hybris Mechanica Ultra Thin Minute Repeater Tourbillon combina un repetidor de minutos con un tourbillon volante en un calibre automático de 5 mm de grosor. Es todo un testimonio de la creatividad y las excepcionales habilidades relojeras de La Grande Maison.
RESUMEN
EL TOURBILLON AUTOMÁTICO CON REPETIDOR DE MINUTOS MÁS FINO DEL MUNDO
DISEÑO
UNA NUEVA VISIÓN CON TRES PUENTES DE ZAFIRO
Este movimiento trasciende la esqueletización tradicional, ya que se sostiene sobre tres puentes de cristal de zafiro integrados en la estructura del calibre. Son completamente transparentes, permitiendo ver la secuencia operativa del repetidor de minutos desde el regulador silencioso hasta los caracoles y los martillos. Esta innovación permite ver todas las interacciones mecánicas en movimiento, preservando la integridad técnica del calibre. Al no ser posible fijar los rubíes directamente en el cristal de zafiro, se ha recurrido a una solución ingeniosa: aplicar chatones de oro rosa de 18 quilates (750/1000) para engastar las once gemas en los tres puentes de zafiro.
14 ACABADOS DE ALTA RELOJERÍA
Este calibre refleja la maestría decorativa de la Manufactura a través de 14 técnicas de acabado distintas, como pulido, perlado, cepillado lineal, Côtes de Genève y acabado en espiral. Elaborada en ocho talleres especializados, la decoración abarca 60 piezas y 48 ángulos interiores achaflanados a mano. Una auténtica demostración del saber hacer en materia de acabados de Jaeger-LeCoultre.
MASA OSCILANTE DEL TALLER DE OFICIOS EXTRAORDINARIOS MÉTIERS RARES™
Una esfera de oro blanco envuelve el calibre, dibujando un elegante anillo que enmarca el movimiento y permite ver el rotor de carga. La tapa de la masa oscilante, elaborada en oro rosa de 18 quilates, luce un guilloché grabado a mano en el taller de Oficios extraordinarios Métiers Rares™ que crea un sutil juego de profundidad y luz. El logotipo de Jaeger-LeCoultre y los índices de oro rosa aplicados lucen el mismo tono cálido de las manecillas, la caja y el rotor de oro rosa de 18 quilates (750/1000), ofreciendo así una armonía visual.
FUNCIONES
LA BÚSQUEDA DEL GROSOR MÍNIMO EN 5 MM
En su interior, cuatro elementos conviven separados por una distancia mínima: el órgano regulador, el tourbillon, el repetidor de minutos y el sistema de cuerda automática. Cada uno de ellos se ha diseñado desde cero para eliminar la altura innecesaria.
UN REPETIDOR DE MINUTOS INTEGRADO
En la mayoría de los relojes, el repetidor de minutos se incluye como un módulo, montado a la parte superior de un calibre existente. El calibre 362 adopta un enfoque opuesto. El repetidor de minutos está completamente integrado en la arquitectura del propio movimiento, ocupando tan solo un tercio del calibre y equipado con las innovaciones más punteras: el sistema de reducción de los intervalos de silencio y los martillos trébuchet.
TOURBILLON VOLANTE Y VOLANTE
El calibre 362 está equipado con un tourbillon volante, que elimina la necesidad de un puente superior y de la jaula del tourbillon. El volante está montado en voladizo, directamente sobre un rodamiento de bolas cerámico. Oscila gracias a una espiral con forma de S patentada, inventada para que un tourbillon gire libremente sin necesidad de jaula.
MASA OSCILANTE EN ÓRBITA
La masa oscilante periférica, que rota alrededor del borde del movimiento, no añade grosor alguno y ofrece una vista despejada del calibre. Montada sobre 36 rodamientos de bolas cerámicos, da cuerda al muelle real de forma eficiente, impulsada únicamente por el movimiento de la muñeca.
CALIBRE
El calibre 362 es una proeza técnica que emplea puentes de zafiros como parte integrante del movimiento para mostrar lo invisible.
CALIBRE
LEGADO
UN LEGADO DE CALIBRES FINOS
La destacada trayectoria en materia de relojería ultra-thin de La Maison parte de su afán por combinar la sofisticación técnica con la elegancia estética. La asociación entre Edmond Jaeger y Jacques-David LeCoultre, que dio origen a uno de los relojes de bolsillo más finos del mundo en 1907, fue el hito que inspiró la búsqueda de finura y elegancia.